¿Cuánta actividad física necesita un adolescente según la ciencia?
La adolescencia es una etapa de tormentas emocionales y de grandes cambios, tanto internos como externos. En este periodo es especialmente importante mantener el cuerpo en movimiento: la actividad física fortalece la salud, ayuda a concentrarse y a sentirse más seguro de uno mismo.
Te contamos cuánta actividad necesita un adolescente cada día y cómo incorporarla a la vida cotidiana.
Por qué es importante que un adolescente se mueva
Entre los 13 y los 17 años no solo cambia el cuerpo, sino también el estilo de vida: más estudio, más tiempo frente a las pantallas y menos movimiento natural. Comienzan los cambios hormonales, que pueden afectar al estado de ánimo, al bienestar y al nivel de energía.
Los adolescentes se enfrentan al estrés, la inseguridad y el cansancio, y la actividad física regular ayuda a manejar todo esto. Reduce la ansiedad, mejora el ánimo y favorece un mejor descanso.
Además, los adolescentes activos se concentran con más facilidad, recuerdan mejor la información y afrontan mejor las exigencias mentales.
Recomendaciones de actividad física para adolescentes
Según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, los adolescentes de 13 a 17 años necesitan:
- al menos 60 minutos diarios de actividad física de intensidad moderada o alta;
- al menos 3 veces por semana, ejercicios que fortalezcan los músculos y los huesos;
- pasar el menor tiempo posible sentados, especialmente frente a las pantallas.
Cómo incorporar la actividad física a la vida diaria
La actividad física no tiene por qué ser deporte organizado o entrenamientos formales. Incluso sin clases o gimnasio, un adolescente tiene muchas maneras de moverse cada día. Lo más importante es encontrar algo que le guste y convertirlo en parte de su rutina.
Algunas opciones:
- caminar;
- ir en bicicleta o en patinete;
- evitar el ascensor y subir por las escaleras;
- correr o entrenar al aire libre;
- fútbol, baloncesto o voleibol;
- tenis de mesa o tenis;
- baile, parkour o danza;
- entrenamientos en casa o en el gimnasio;
- ayudar en casa, incluida la limpieza de la habitación;
- trabajar en el huerto o el jardín;
- excursiones y paseos en el parque o en la naturaleza, con amigos o en familia.
Qué puede dificultar la actividad y cómo apoyar al adolescente
A veces a un adolescente le cuesta mantenerse activo. La fatiga, la inseguridad, la falta de tiempo o de interés pueden ser obstáculos.
Es importante no obligar, sino ayudarle a encontrar algo que realmente le motive. No tiene que ser un deporte: también pueden servir el baile, las caminatas o simplemente el hábito de moverse a pie.
Los padres pueden apoyarle dando ejemplo, pero sobre todo evitando la presión. Hacerlo juntos, proponer, inspirar. El movimiento no va de notas ni de resultados, sino de energía, libertad y cuidado personal.
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