La primera vez que sale solo
Dejar que su hijo salga solo puede dar miedo, sobre todo si es la primera vez. Aunque entienda que es algo natural en el proceso de maduración y que todos sus amigos ya salen por ahí sin adultos, es posible que siga preocupándose. Para aliviar la ansiedad de los padres, puede preparar a su hijo para su primera salida en solitario y asegurarse de que conoce las normas básicas de seguridad en la ciudad.
Cómo saber si su hijo está preparado
No hay una edad concreta en la que los niños estén preparados para salir solos. Debe fijarse en el comportamiento y las características individuales de cada niño.
Lo más probable es que un niño esté listo para salir solo por primera vez si:
- sabe cómo volver a casa;
- sabe cómo usar un teléfono y puede llamarle;
- entiende las normas básicas de seguridad;
- sabe decir «no» a un adulto;
- le avisa si sus planes cambian.
Si aún no ha desarrollado estas habilidades, es normal. Significa que debe prestar atención a estos temas y trabajar en ellos con más detalle.
Cómo actuar ante desconocidos
Los niños tienen mucha menos experiencia que los adultos. Por eso no siempre saben distinguir si una situación es peligrosa o no. Y no siempre pueden reconocer a una persona peligrosa entre los desconocidos.
Por eso es importante explicarles que los adultos peligrosos pueden parecer perfectamente normales. Pueden ir bien vestidos, ser educados y decir que conocen a sus padres. Así que hay que prestar atención no solo a su aspecto, sino también a su comportamiento.
A qué hay que prestar atención de inmediato
Explíquele a su hijo que estas son señales de alerta:
- un adulto le pide que mantenga la conversación en secreto;
- un adulto le mete prisa y no le da tiempo a pensar;
- dice «Mamá ha dicho que no pasa nada», pero el niño no sabe nada al respecto;
- le pide que lo lleve a algún sitio o que le enseñe algo;
- le ofrece regalos, comida o una «sorpresa».
Si ocurre alguna de estas cosas, lo mejor es marcharse inmediatamente y llamar a sus padres.
Normas para interactuar con desconocidos
- Nunca irse con nadie que no conozca. Explique a sus hijos que este es un comportamiento normal que puede mantenerlos a salvo.
- No ayudar a personas desconocidas en la calle. Insista en que, si un adulto necesita ayuda, primero se la pedirá a otro adulto, no a un niño.
- No fiarse de un desconocido que finja conocerlo. Advierta a los niños de que un secuestrador podría saber los nombres y apellidos de su familia, pero eso no significa que se pueda confiar en él. En tal caso, deben ponerse en contacto con sus padres inmediatamente.
- No subir a un coche con desconocidos. Bajo ninguna circunstancia, ni siquiera si llevan uniforme (como policías o bomberos), un niño debe subir a un coche con alguien que no conozca.
- No subir a un ascensor con un desconocido. Enseñe a su hijo a decir: «Esperaré al siguiente ascensor», especialmente si no hay nadie más cerca.
Otras cosas importantes que hay que enseñar a los niños
- Informar a los padres de sus planes y rutas. Enseñe a su hijo a comunicarle siempre cualquier cambio de planes durante el día. Si se cancela el servicio de acogida después del colegio, si van a casa de un amigo o si quieren tomar una ruta diferente para volver a casa desde el colegio, los padres deben saberlo.
- Aprender las normas de tráfico. Asegúrese de que su hijo sepa cómo cruzar la calle y no se adentre corriendo en la carretera mientras juega.
- Gritar y pedir ayuda. En caso de peligro, llamar inmediatamente la atención de quienes le rodean y gritar fuerte: «¡No te conozco! ¡Ayuda!».
- Correr hacia un lugar donde haya mucha gente. Por ejemplo, ir a una tienda o a una farmacia.
- Llamar a sus padres o al 112, el número de emergencias. Si el teléfono no funciona o no hay otra forma de contactar con ellos, pedir ayuda a un adulto de confianza.
Lo que puede hacer ahora mismo
- Practique estas situaciones. Hable con sus hijos sobre las reglas descritas anteriormente y repáselas con regularidad. Por ejemplo, pregúnteles: «¿Qué harías si alguien te pidiera que le ayudaras a encontrar un cachorro?».
- Practiquen juntos la frase: «¡No te conozco y no voy a hablar contigo!». Explíqueles que un adulto responsable lo entenderá y no se ofenderá.
- Cree un círculo de confianza. Guarde los números de teléfono de personas de confianza en el móvil de su hijo y hable con él sobre qué familiares y conocidos concretos pueden recogerlo del colegio o de las actividades extraescolares.
- Muestre a su hijo a las personas a las que puede acudir en busca de ayuda. Estas pueden ser agentes de policía, guardias de seguridad, empleados de parques o tiendas, o mujeres con niños.
- Enseñe a su hijo el gesto internacional para pedir ayuda. El gesto se hace con la mano: la palma está abierta, el pulgar se presiona contra el centro de la palma y, a continuación, los demás dedos se cierran en forma de puño varias veces. Este gesto se utiliza si, por alguna razón, no es posible pedir ayuda en voz alta. Por ejemplo, si el niño está junto a un secuestrador y tiene miedo de llamar la atención.
- Acuerden una palabra clave. Inventen con su hijo una palabra secreta que solo conozcan ustedes y sus seres queridos. Si alguien dice: «Me envía tu madre», su hijo debería pedirle la palabra clave. Si la persona no la sabe, es motivo para marcharse inmediatamente y llamar a sus padres.
Lista de comprobación antes de salir
Salir solo es una habilidad que se desarrolla con el tiempo. Cuanto más claras sean las reglas para su hijo, más tranquilo estará. Empiece con recorridos cortos y familiares cerca de casa, ampliando poco a poco el radio de acción.
Antes de salir, puede comprobar rápidamente:
- que el teléfono de su hijo esté cargado;
- que sepa exactamente adónde va y a qué hora volverá;
- que hayan acordado cuándo se pondrá en contacto con usted;
- que hayan hablado de la ruta.
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