Dejar a tu hijo solo en casa
Reglas sencillas para cuando no estás
Para muchos padres, dejar a un niño solo en casa es tan angustioso como dejarle salir a jugar solo.
¿Y si alguien llama al timbre? ¿Y si ocurre algo dentro de casa? Esta ansiedad es comprensible. Pero puedes aliviarla hablando con tu hijo de antemano sobre unas reglas claras y practicando un poco.
Cuándo tu hijo está listo para quedarse solo en casa
No hay una edad «adecuada»: lo que importa es cómo se comporta tu hijo en casa. Lo más probable es que puedas empezar con periodos cortos si tu hijo:
- no tiene miedo de quedarse solo, ni siquiera por poco tiempo;
- sabe cómo llamarte;
- entiende las normas básicas de seguridad;
- puede entretenerse sin necesidad de supervisión constante;
- no tiende a hacer experimentos peligrosos (por ejemplo, con la cocina o los electrodomésticos).
Cómo empezar a dejar a tu hijo solo
No hay necesidad de irse enseguida. Tanto tú como tu hijo necesitáis tiempo para acostumbraros a esta nueva experiencia. Empieza con periodos cortos: de 10 a 15 minutos. Por ejemplo, entra un momento en la tienda de al lado o saca al perro a dar un paseo rápido.
Aumenta el tiempo poco a poco: primero entre 10 y 15 minutos, luego entre 20 y 30, y después una hora. Las primeras veces, también podéis acordar manteneros en contacto; por ejemplo, llamaros dentro de 10 minutos.
Y una cosa más: es mejor hablar de antemano sobre lo que hará tu hijo mientras tú no estás. Elaborad un plan juntos e incluid cosas como hacer los deberes, ver dibujos animados o jugar a juegos tranquilos. Esto os ayudará a ambos a estar más tranquilos.
La regla principal: no abras la puerta
Esta es una regla básica que merece una mención aparte.
Tu hijo no debe abrir la puerta a nadie que no sean sus padres. Ni siquiera si los visitantes dicen ser repartidores, vecinos, «amigos de los padres» o afirman tener un asunto urgente.
Tu hijo puede optar por no entablar conversación o decir a través de la puerta: «No puedo abrir la puerta; por favor, llame a mis padres».
Qué hacer si alguien llama al timbre o llama a la puerta
Repasa este sencillo plan:
- No abras la puerta;
- No digas que estás solo en casa;
- Llama a tus padres;
- Si es necesario, llama al 911.
Es importante explicarle a tu hijo que, si no abre la puerta, no pasará nada malo y no hará daño a nadie. El repartidor puede dejar el paquete en la puerta, y los amigos de la familia pueden esperar a que vuelvan los padres. La seguridad de tu hijo debe ser lo primero antes que cualquier otra cosa. Es mejor no abrir la puerta a alguien que conoce que acabar en una situación peligrosa.
El teléfono es la principal herramienta de seguridad
Comprueba con antelación:
- que tu hijo sepa cómo llamarte
- sabe cómo contestar llamadas
- entiende a quién más puede llamar (abuela, vecino, familiares)
- el teléfono está cargado
Puedes crear con antelación una lista de contactos de confianza a los que tu hijo pueda llamar en caso de peligro. Guarda sus números en el teléfono de tu hijo y asegúrate de que sepa cómo y a quién llamar.
También puedes acordar con tu hijo que os pondréis en contacto a intervalos regulares, por ejemplo, cada 15 minutos.
Cosas que hay que evitar
Habla con tu hijo sobre una lista de cosas que no debe hacer mientras tú no estés.
Por ejemplo:
- no encender la cocina ni el horno;
- no utilizar aparatos eléctricos complejos sin permiso;
- no abrir las ventanas ni subirse a los alféizares;
- no salir de la casa sin permiso;
- no abrir la puerta ni hablar con extraños.
Si algo sale mal
Es importante dar a tu hijo un plan de acción claro. Si se asusta o pasa algo, puede:
- llamar primero a sus padres;
- ponerse en contacto con un círculo de personas de confianza;
- pedir ayuda a los vecinos que conozca;
- si eso no funciona, llamar al 911.
Y asegúrate de hacer hincapié en lo más importante: es mejor llamar por si acaso que no llamar cuando sería necesario.
Consejos prácticos: cómo preparar a tu hijo
La mejor forma de reforzar los conocimientos es mediante la repetición sencilla. Esto es lo que puedes hacer:
Repasa diferentes situaciones
- «¿Qué harás si alguien llama al timbre?»
- «¿Y si se va la luz?»
Practica con el teléfono
Deja que tu hijo marque los números necesarios por sí mismo.
Haz una lista de contactos
Déjala en un lugar visible y enséñale a tu hijo dónde está.
Organiza una «prueba de práctica»
Sal durante 10-15 minutos y observa cómo se las arregla tu hijo.
Antes de salir
Una lista rápida:
- tanto tu teléfono como el de tu hijo están cargados;
- tu hijo sabe adónde vas y cuándo volverás;
- tiene una lista de contactos de confianza;
- has hablado con él sobre lo que puede y no puede hacer.
Проверьте электронный ящик