Cuándo y cómo hablar con una niña sobre la menstruación
La menstruación es una etapa natural del crecimiento. Pero si una hija, hermana, sobrina o nieta no sabe nada al respecto, este momento puede resultarle aterrador y generar mucha ansiedad.
Una conversación temprana con los padres u otros adultos de referencia ayuda a evitar el estrés y el sentimiento de vergüenza, y le da apoyo y la comprensión de que «conmigo todo está bien».
¿A qué edad empezar la conversación?
Hoy en día es especialmente importante no posponer esta charla. Las investigaciones actuales muestran que la primera menstruación puede comenzar ya entre los 8 y 10 años. Esto está relacionado con la alimentación, el estrés, el equilibrio hormonal, el entorno y el estilo de vida. Por eso, ya no conviene guiarse por cómo fue en vuestra propia infancia.
Los especialistas de la Academia Americana de Pediatría señalan que el mejor momento para empezar a hablar de la menstruación es entre los 7 y 9 años, es decir, antes de que comience. Incluso si la niña aún no hace preguntas, es mejor que la primera información la reciba de vosotros, personas en las que confía.
Si la menstruación ya ha empezado, la conversación sigue siendo necesaria: ahora puede centrarse en las sensaciones físicas, la higiene, las reacciones emocionales y la regularidad del ciclo.
Cómo explicar la menstruación
Es mejor iniciar la conversación en un ambiente tranquilo, sin prisas ni presión. La menstruación no es un tabú ni un problema, sino una parte de la vida. No tengáis miedo de llamar a las cosas por su nombre: “vulva”, “vagina”, “ciclo”, “compresas”, “bragas menstruales” son palabras que una niña debería conocer y poder usar.
Hablad con seguridad y honestidad, explicando de forma clara pero sin simplificar en exceso. A continuación, un ejemplo de cómo puede sonar una conversación así:
- «Pronto tu cuerpo empezará a cambiar; es una etapa natural del crecimiento que se llama pubertad. Uno de los signos importantes de este periodo es la menstruación, o la regla.
- Es cuando sale sangre por la vagina: así el cuerpo pasa cada mes por un ciclo natural para que, en el futuro, si quieres, puedas ser mamá.
- Normalmente la menstruación empieza entre los 9 y los 13 años. En algunas niñas llega antes y en otras después, y todo eso es normal. Puede haber poca sangre o parecer que hay mucha: ambas cosas entran dentro de lo normal. La regla suele durar de 3 a 7 días y se repite aproximadamente una vez al mes.
- Al comienzo del ciclo puedes sentirte cansada, irritable o notar molestias en la parte baja del abdomen; muchas niñas y mujeres sienten algo parecido. Hay formas de aliviarlo: medicamentos, una bolsa de agua caliente y descanso.
- Te lo cuento con antelación para que sepas que todo lo que ocurra es natural y que contigo todo está bien. Siempre puedes venir a preguntarme o simplemente a hablar. Podemos elegir juntas todo lo que necesites y prepararnos para que te sientas segura».
Esta conversación puede darse por etapas, volviendo al tema una y otra vez a medida que el cuerpo crece y cambia.
Si os resulta difícil hablarlo directamente, podéis recurrir a libros sobre el crecimiento de las niñas y leerlos juntas, comentándolos y respondiendo a las preguntas que surjan.
Errores frecuentes que conviene evitar
Incluso con las mejores intenciones, los adultos a veces cometen errores que pueden hacer que el tema de la menstruación resulte incómodo o intimidante.
Qué no conviene hacer:
- no esperar a que la hija empiece a interesarse por sí sola;
- no evitar palabras como “sangre”, “vagina” o “menstruación”;
- no hablar de la menstruación como de una “molestia” o algo “desagradable”;
- no bromear sobre el tema ni usar insinuaciones o explicaciones exageradas;
- no dejar a la niña sola con el tema limitándoos a darle compresas.
Aunque la conversación pueda resultar incómoda, es necesaria. La apertura, el respeto y un tono tranquilo ayudan a que la niña no tenga miedo de su cuerpo y fortalecen la confianza entre vosotros.
La menstruación no es algo vergonzoso ni incómodo. Es una parte del crecimiento por la que pasa cada niña. Y es importante que la atraviese con apoyo, comprensión y la sensación de que «conmigo todo está bien».
Проверьте электронный ящик