La inteligencia emocional ayuda a mentir menos
Los niños que saben comprender los sentimientos de los demás mienten con menos frecuencia. A esta conclusión llegaron los autores de un estudio publicado en 2024 en la revista Journal of Experimental Child Psychology. Esto se relaciona con la capacidad de los niños para imaginar cómo su mentira puede afectar a otras personas. Esta habilidad se llama empatía cognitiva y puede desarrollarse.
¿Qué es la empatía cognitiva y cómo funciona?
La empatía cognitiva es la capacidad de entender lo que siente otra persona y de ponerse en su lugar. No se trata solo de sentir compasión, sino de saber mirar una situación desde el punto de vista del otro.
Por ejemplo, cuando tu hijo te cuenta que alguien le ha herido, la empatía cognitiva le ayuda no solo a sentir su dolor, sino también a comprender por qué reacciona de esa manera.
A veces, la empatía cognitiva se confunde con la empatía emocional. La empatía emocional es la capacidad de sentir las emociones de otra persona, de «contagiarse» de ellas. Por ejemplo, si tu hijo llora, tú también puedes sentirte triste o incluso empezar a llorar.
Ambos tipos de empatía son importantes, pero es precisamente la empatía cognitiva la que ayuda a los niños a comprender las consecuencias de sus actos, y por eso mienten con menos frecuencia.
Por qué los niños con empatía mienten menos
Cuando la empatía se desarrolla en un niño, este empieza a darse cuenta de que mentir puede herir a los demás o provocar problemas. Y eso se vuelve importante para él.
Carol Brady, doctora en psicología clínica por la Universidad de Walden, recomienda hablar con los niños de manera que no tengan miedo de ser honestos y recordarles que no se espera que sean perfectos en todo:
«Quiero hacerte una pregunta y puede que me digas algo que no me guste mucho. Pero recuerda: tu comportamiento no eres tú. Te quiero pase lo que pase, y todos podemos equivocarnos. Por eso quiero que lo pienses bien y me des una respuesta sincera».
Al darle al niño la oportunidad de reflexionar sobre estas palabras, aumenta la probabilidad de que le diga la verdad.
Recuerda a tu hijo que le querrás siempre y crea un ambiente en el que no tenga miedo de decir la verdad.
Cómo ayudar a un niño a desarrollar la empatía
La habilidad de la empatía cognitiva se desarrolla con la edad y activa de forma intensa la corteza prefrontal del cerebro, que es responsable de los procesos de pensamiento complejos. Por cierto, es precisamente la empatía cognitiva lo que nos distingue de los robots (al menos por ahora).
Esto es lo que puedes hacer para desarrollar la empatía cognitiva:
- Trabajar la inteligencia emocional, que está estrechamente relacionada con la empatía cognitiva.
- Libros y cursos para niños orientados a desarrollar la capacidad de reconocer y comprender las propias emociones y las de los demás ayudan a fortalecer la empatía cognitiva.
- Leer literatura de ficción. Sumergirse en las historias y experiencias de los personajes ayuda a ver el mundo desde distintos puntos de vista, lo que favorece el desarrollo de la empatía cognitiva.
- Practicar la escucha activa. Saber escuchar con atención y hacer preguntas aclaratorias ayuda a comprender mejor los pensamientos y sentimientos del interlocutor. La escucha activa por parte de los padres ayuda al niño a aprender más rápido a entender sus propias emociones.
¿Te animas a seguir nuestros consejos? Estamos seguros de que lo lograrás. No te preocupes si no notas un cambio inmediato: la empatía cognitiva se desarrolla con el tiempo.
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